Los efectos perniciosos del trabajo temporal, que en la provincia segoviana afectó al 27,43%% de los 46.325 asalariados que de media anual hubo en el 2004, son los siguientes: baja productividad, menor competitividad, trabajadores menos comprometidos con su empresa y peor formados, más accidentes de trabajo y, en consecuencia, mayor absentismo laboral y aumento de la competencia desleal entre empresas.
Este aumento de la temporalidad se ha visto favorecido por la oleada de inmigrantes llegados en busca de trabajo.
En Segovia, la temporalidad afecta principalmente a la población trabajadora femenina y especialmente en el sector público, donde afecta al 35,71% de las empleadas, frente al 16.95% de los varones. En el sector privado el porcentaje femenino es del 31,58% y el masculino del 25,34%.
Uno de los datos más preocupantes a nivel nacional, pero extrapolables tanto a Castilla y León como a Segovia, es la corta duración de los contratos temporales, el 40,7% de los cuales no superan un mes de vigencia. El 52,9% son contratos de uno a seis meses y solo el 6,4% poseen una duración superior al semestre.
Estos datos hablan muy claramente de una alta rotación laboral, esto es, de trabajadores que firman más de un contrato a lo largo del año, lo que explica que, en el caso de Segovia, el 89% de los firmados en 2004 fueran temporales.
El fraude ha quedado demostrado en la actividad especifica que sobre contratos temporales y eventuales acaba de llevar a cabo la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en colaboración con el Instituto Nacional de Empleo, según la cual en 5.499 empresas inspeccionadas se detectaron 2.672 infracciones, lo que supone un porcentaje de fraude del 48,59%.
Además, el encadenamiento de contratos es más frecuente a través de las empresas de trabajo temporal (ETTs). En el 2004, las siete existentes en Segovia realizaron 5.855 contratos, el 15,2% de los 38.594 totales registrados aquel año.
Este aumento de la temporalidad se ha visto favorecido por la oleada de inmigrantes llegados en busca de trabajo.
En Segovia, la temporalidad afecta principalmente a la población trabajadora femenina y especialmente en el sector público, donde afecta al 35,71% de las empleadas, frente al 16.95% de los varones. En el sector privado el porcentaje femenino es del 31,58% y el masculino del 25,34%.
Uno de los datos más preocupantes a nivel nacional, pero extrapolables tanto a Castilla y León como a Segovia, es la corta duración de los contratos temporales, el 40,7% de los cuales no superan un mes de vigencia. El 52,9% son contratos de uno a seis meses y solo el 6,4% poseen una duración superior al semestre.
Estos datos hablan muy claramente de una alta rotación laboral, esto es, de trabajadores que firman más de un contrato a lo largo del año, lo que explica que, en el caso de Segovia, el 89% de los firmados en 2004 fueran temporales.
El fraude ha quedado demostrado en la actividad especifica que sobre contratos temporales y eventuales acaba de llevar a cabo la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en colaboración con el Instituto Nacional de Empleo, según la cual en 5.499 empresas inspeccionadas se detectaron 2.672 infracciones, lo que supone un porcentaje de fraude del 48,59%.
Además, el encadenamiento de contratos es más frecuente a través de las empresas de trabajo temporal (ETTs). En el 2004, las siete existentes en Segovia realizaron 5.855 contratos, el 15,2% de los 38.594 totales registrados aquel año.

