Lugar: la biblioteca de Riaza.
Días: los lunes y los miércoles.
Clases impartidas por Paloma Botto.
Participantes: 15 mujeres de la comarca de nacionalidad española, búlgara y marroquí.
Duración del curso: hasta el próximo 24 de enero.
Las asistentes al curso de otras nacionalidades se han incorporado sin ningún problema al ritmo de la clase. «Se trata de un grupo muy dinámico, aunque a veces dé la impresión de que están separadas, nada más lejos de la realidad; lo que ocurre es que han hechos sus grupos de trabajo para realizar las tareas», apunta Botto.
Las lecciones comenzaron por lo más básico, por cosas tan nimias como acostumbrarse a coser con dedal, a mover la aguja, y a hacer hilvanes, ojales y presillas. Tal y como comenta la profesora, «al principio el dedal iba a parte de la aguja, no sabían que tenía que ir junto. En cualquier caso, no ha habido ningún problema por cambiar el plan, que teníamos porque son muy buenas alumnas», comenta la profesora, que está muy satisfecha con el ritmo de la actividad.