En materia económica, las previsiones de los expertos para los próximos seis meses son únicamente optimistas para el esfuerzo tecnológico empresarial pero, en líneas generales, rozan el pesimismo. Así, los consultados creen que empeorará la competitividad de las empresas de la provincia, las expectativas empresariales, la demanda de bienes y servicios, los intercambios comerciales y el nivel de producción de las empresas. A cierta distancia también desconfían de la inversión empresarial en Segovia.
Este clima de pesimismo generalizado coincide en el tiempo con la delicada situación que viven los trabajadores de la planta de Bimbo en El Espinar tras el anuncio del cierre para el próximo año por parte de la propia dirección.
Curiosamente, más de la mitad de las respuestas que ofrecen los expertos consultados (el 51%) consideran que aumentará «algo» el número de parados en Segovia durante los próximos dos meses, frente al 18% que esperan un descenso del paro y al 24% que seguirá igual. También son mayoría quienes opinan que en el último año la situación económico-financiera empeoró en las empresas.
Los sectores con mejores perspectivas para el próximo semestre son, en opinión de los expertos, la construcción (el 45% cree que evolucionará favorablemente), la minería y los materiales de construcción, seguidos a distancia de otras industrias y otros servicios. Los ámbitos con perspectivas negativas son la agricultura, la ganadería, la hostelería y el turismo, el comercio, la industria agroalimentaria y los transportes y comunicaciones.
Según el director del Observatorio Socieconómico de Segovia y coordinador del trabajo, Juan Antonio Folgado, la sensación de pesimismo reflejada en las encuestas es extensible a empresarios y consumidores. De una muestra de 110 empresarios (60 de la capital y 50 de la provincia), el 53% se declaran «insatisfechos» respecto al clima empresarial, aunque el 45% esperan que mejore en los próximos meses.
En el plano de los consumidores, el 37% de los encuestados durante el tercer trimestre del 2005 consideran el momento actual como «desfavorable» para hacer compras domésticas importantes, frente al 35% de la encuesta anterior.
Empeora, por otra parte, la posibilidad de ahorrar en el futuro ya que solo el 29% creen que podrán hacerlo y el 42% están seguros de que les será imposible. La mitad no están preocupados por perder el empleo.
El éxodo de las nuevas generaciones propicia la descapitalización de los recursos humanos y frena el desarrollo socioeconómico de la provincia. Los empresarios consideran que el número de inmigrantes que vive en Segovia es alto, «pero aún no son demasiados».
A nadie escapa que gran parte de los jóvenes segovianos que se forman en las universidades y en otros centros de enseñanza de la provincia acaban trabajando fuera de la misma. Esta es una realidad de momento inamovible que viene causando verdaderos estragos de unas generaciones a esta parte. Los 45 miembros que componen el panel de expertos consultados periódicamente por el Observatorio Socioeconómico de Segovia coinciden en señalar el «escaso» desarrollo del tejido empresarial segoviano, que genera poco empleo, como la primera causa que mueve a los jóvenes valores a abandonar la provincia en busca de oportunidades laborales.
Según los consultados, el éxodo de estas personas, además de contribuir al envejecimiento demográfico y reducir la natalidad, supone la descapitalización de los recursos humanos de Segovia, frena el desarrollo socioeconómico de la provincia y merma la creación de empresas. Muchos menos son los expertos que creen que la emigración de los jóvenes contribuye a promocionar la imagen de Segovia fuera de sus límites territoriales.
Otros factores que los encuestados consideran como causantes de la diáspora son la oferta restringida de trabajos cualificados (así lo creen un 97%), la existencia de empresas con mayor atractivo profesional en otros lugares (88%), la demanda en Segovia de trabajadores con cualificaciones muy concretas (78%) y la abundancia de oferta de trabajo en otras zonas más desarrolladas del Estado. Además, dos terceras partes de las respuestas de los expertos subrayan la inadecuación de los estudios de FP y universitarios a las necesidades de las empresas y el 46% atribuyen la emigración de las nuevas generaciones a las menores retribuciones y condiciones de los empleos en Segovia.
La percepción es distinta cuando se pregunta a los empresarios. De los cien consultados, el 71,8% creen que el principal factor que impulsa a los jóvenes a dejar la provincia viene dado por las mayores ofertas de trabajo en otras zonas del país. En segundo lugar atisban la inadecuación de los estudios y necesidades de las empresas segovianas (69,1) y en tercer lugar hablan del escaso desarrollo del tejido empresarial (67,3%).
La última encuesta del Observatorio Socioeconómico también interroga por la situación de los inmigrantes llegados a la provincia. En este sentido, el 44,6% de los empresarios estiman que el número de inmigrantes que viven en Segovia es «bastante», pero «no demasiado». Solo un 30% piensan que «es demasiado». Según las últimas estadísticas, el 10% de la población segoviana procede de otros países extracomunitarios.
Los empresarios consultados opinan que los factores que mayor influencia tienen en la incorporación de trabajadores extranjeros son la necesidad de mano de obra en Segovia (un 80,9% de respuestas) y el abaratamiento en los costes laborales (76,4%). Para los empresarios de la provincia el 'efecto llamada' no es un factor determinante en la incorporación de inmigrantes al mercado laboral, todo lo contrario que para los consumidores; un 75% de estos creen que el 'efecto llamada' afecta «bastante» o «mucho».
El panel de expertos interrogados sostiene que la llegada masiva de inmigrantes a la provincia se debe fundamentalmente a la necesidad de mano de obra en sectores concretos como la construcción (el 100% lo opinan así), agropecuario (97%), servicio doméstico y hostelería (94% en ambos casos). A más distancia sitúan el 'efecto llamada' (78%) y la existencia en la provincia de Segovia de zonas de baja densidad demográfica (70%).
Este clima de pesimismo generalizado coincide en el tiempo con la delicada situación que viven los trabajadores de la planta de Bimbo en El Espinar tras el anuncio del cierre para el próximo año por parte de la propia dirección.
Curiosamente, más de la mitad de las respuestas que ofrecen los expertos consultados (el 51%) consideran que aumentará «algo» el número de parados en Segovia durante los próximos dos meses, frente al 18% que esperan un descenso del paro y al 24% que seguirá igual. También son mayoría quienes opinan que en el último año la situación económico-financiera empeoró en las empresas.
Los sectores con mejores perspectivas para el próximo semestre son, en opinión de los expertos, la construcción (el 45% cree que evolucionará favorablemente), la minería y los materiales de construcción, seguidos a distancia de otras industrias y otros servicios. Los ámbitos con perspectivas negativas son la agricultura, la ganadería, la hostelería y el turismo, el comercio, la industria agroalimentaria y los transportes y comunicaciones.
Según el director del Observatorio Socieconómico de Segovia y coordinador del trabajo, Juan Antonio Folgado, la sensación de pesimismo reflejada en las encuestas es extensible a empresarios y consumidores. De una muestra de 110 empresarios (60 de la capital y 50 de la provincia), el 53% se declaran «insatisfechos» respecto al clima empresarial, aunque el 45% esperan que mejore en los próximos meses.
En el plano de los consumidores, el 37% de los encuestados durante el tercer trimestre del 2005 consideran el momento actual como «desfavorable» para hacer compras domésticas importantes, frente al 35% de la encuesta anterior.
Empeora, por otra parte, la posibilidad de ahorrar en el futuro ya que solo el 29% creen que podrán hacerlo y el 42% están seguros de que les será imposible. La mitad no están preocupados por perder el empleo.
El éxodo de las nuevas generaciones propicia la descapitalización de los recursos humanos y frena el desarrollo socioeconómico de la provincia. Los empresarios consideran que el número de inmigrantes que vive en Segovia es alto, «pero aún no son demasiados».
A nadie escapa que gran parte de los jóvenes segovianos que se forman en las universidades y en otros centros de enseñanza de la provincia acaban trabajando fuera de la misma. Esta es una realidad de momento inamovible que viene causando verdaderos estragos de unas generaciones a esta parte. Los 45 miembros que componen el panel de expertos consultados periódicamente por el Observatorio Socioeconómico de Segovia coinciden en señalar el «escaso» desarrollo del tejido empresarial segoviano, que genera poco empleo, como la primera causa que mueve a los jóvenes valores a abandonar la provincia en busca de oportunidades laborales.
Según los consultados, el éxodo de estas personas, además de contribuir al envejecimiento demográfico y reducir la natalidad, supone la descapitalización de los recursos humanos de Segovia, frena el desarrollo socioeconómico de la provincia y merma la creación de empresas. Muchos menos son los expertos que creen que la emigración de los jóvenes contribuye a promocionar la imagen de Segovia fuera de sus límites territoriales.
Otros factores que los encuestados consideran como causantes de la diáspora son la oferta restringida de trabajos cualificados (así lo creen un 97%), la existencia de empresas con mayor atractivo profesional en otros lugares (88%), la demanda en Segovia de trabajadores con cualificaciones muy concretas (78%) y la abundancia de oferta de trabajo en otras zonas más desarrolladas del Estado. Además, dos terceras partes de las respuestas de los expertos subrayan la inadecuación de los estudios de FP y universitarios a las necesidades de las empresas y el 46% atribuyen la emigración de las nuevas generaciones a las menores retribuciones y condiciones de los empleos en Segovia.
La percepción es distinta cuando se pregunta a los empresarios. De los cien consultados, el 71,8% creen que el principal factor que impulsa a los jóvenes a dejar la provincia viene dado por las mayores ofertas de trabajo en otras zonas del país. En segundo lugar atisban la inadecuación de los estudios y necesidades de las empresas segovianas (69,1) y en tercer lugar hablan del escaso desarrollo del tejido empresarial (67,3%).
La última encuesta del Observatorio Socioeconómico también interroga por la situación de los inmigrantes llegados a la provincia. En este sentido, el 44,6% de los empresarios estiman que el número de inmigrantes que viven en Segovia es «bastante», pero «no demasiado». Solo un 30% piensan que «es demasiado». Según las últimas estadísticas, el 10% de la población segoviana procede de otros países extracomunitarios.
Los empresarios consultados opinan que los factores que mayor influencia tienen en la incorporación de trabajadores extranjeros son la necesidad de mano de obra en Segovia (un 80,9% de respuestas) y el abaratamiento en los costes laborales (76,4%). Para los empresarios de la provincia el 'efecto llamada' no es un factor determinante en la incorporación de inmigrantes al mercado laboral, todo lo contrario que para los consumidores; un 75% de estos creen que el 'efecto llamada' afecta «bastante» o «mucho».
El panel de expertos interrogados sostiene que la llegada masiva de inmigrantes a la provincia se debe fundamentalmente a la necesidad de mano de obra en sectores concretos como la construcción (el 100% lo opinan así), agropecuario (97%), servicio doméstico y hostelería (94% en ambos casos). A más distancia sitúan el 'efecto llamada' (78%) y la existencia en la provincia de Segovia de zonas de baja densidad demográfica (70%).

